lunes, 16 de marzo de 2009

Situación actual de los museos en Venezuela en comparación a Latinoamérica

 

 

La necesidad de gestionar adecuadamente los museos en Latinoamérica es un fenómeno bastante creciente. Los museos en dicha región se han desarrollado durante años con más intuición que método. En su mayoría, implementados y gestionados por el Estado, donde su objetivo principal se pasaba por difundir la cultura del país mediante la colección de alguna exposición de colecciones de propiedad privada y también pública. En el caso de Venezuela, donde ha sufrido a los largo de los años severos problemas económicos, la inversión en museos y en todo lo relacionado con cultura, nunca ha sido de prioridad estatal. Tampoco lo ha sido tener los museos abarrotados de visitantes ni que sean capaces de generar los suficientes recursos como para autofinanciarse. Ha sido común, ver los grandes museos nacionales como espacios casi sagrados en los que el silencio impera tanto como la ausencia de visitantes.

En la actualidad, las cosas han variado, pero aún falta mucho camino por recorrer. Y es evidente que la influencia de lo que ha venido pasando en los museos europeos y en la investigación académica respecto a la gestión en los últimos diez años, tiene relación directa con estos cambios en la realidad latinoamericana.

Es importante para Venezuela adentrarse dentro del panorama de desarrollo museístico y dentro de las nuevas tecnologías aplicadas en Latinoamérica y el resto del mundo, teniendo en consideración aquéllas que le sean válidas y aplicables a su propia realidad. Por qué no incluimos a Venezuela dentro del marco de desarrollo museístico que se viene dando en Latinoamérica, la respuesta está en la falta de promoción de los gerentes y/o encargados de estas entidades, el desconocimiento colectivo de lo que es un museo y lo que se propone ofrecer, el mal uso del término de aquellos que piensan que es un sitio aburrido que sólo alberga cosas viejas y sin valor, la falta de recursos presupuestarios en los museos que les detiene su desarrollo y les frena la aplicación de mejoras políticas para salvar su situación. En fin, una serie de causas y consecuencias que hacen que los museos nacionales se encuentren en retroceso de acuerdo a los avances internacionales.

A lo anterior dicho, el punto central de este ensayo es: establecer una comparación entre la situación de los museos de Venezuela en relación a la situación actual de los museos latinoamericanos y si es necesario del resto del mundo.

Para empezar, la concepción de lo que es un museo y el rol que debe cumplir en relación a su entorno ha cambiado mucho. En antaño, siempre existió el interés de coleccionar pero no de exhibir públicamente. Con el paso de los años, se desarrolla la idea de conservar y exponer el patrimonio artístico y cultural de un país para que sea de disfrute público. Luego, empieza a surgir la necesidad de que el museo se convierta en un espacio dinámico, en el que la gente participe de lo que se exhibe allí, que no sea un espectador pasivo sino activo. Muchas cuestiones aún son polémicas y debatidas. Algunos apelan a la tradición mientras otros proponen incorporar ideas más acordes con los tiempos actuales.

El museo siendo un espacio social, sin visitantes no tiene sentido que exista. Si bien es necesario que exhiba vitrinas intocables, también debe tener las que le permiten al visitante interactuar y proponer. El museo debe intentar mantener una relación de equilibrio y coherencia con su entorno. Debe comunicar y, al mismo tiempo, reflejar lo que sucede a su alrededor y debe responder a la realidad a la que se ubica. Por otro lado, ofrecer arte, educar y difundir cultura no debe estar en contradicción con la necesidad de generar ingresos económicos, para su propio beneficio y mantenimiento. Una exhibición que toque la fibra más sensible de sus visitantes y los conmueva puede, al mismo tiempo, haber contado con una campaña de marketing que haya atraído gente con la misma estrategia que puede utilizar algún comercio.

A lo anterior dicho actualmente según el ICOM se dice que:

Un museo es una institución sin fines de lucro, un mecanismo cultural dinámico, evolutivo y permanentemente al servicio de la sociedad urbana y a su desarrollo, abierto al público en forma permanente que coordina, adquiere, conserva, investiga, da a conocer y presenta, con fines de estudio, educación, reconciliación de las comunidades y esparcimiento, el patrimonio material e inmaterial, mueble e inmueble de diversos grupos (hombre) y su entorno. (ICOM, 2002)

Como vemos el museo al servicio de la comunidad es un hecho reciente pero no así su vínculo con la sociedad. A raíz del florecimiento de las comunicaciones y su gran impacto en la sociedad, el museo ha rebasado sus salas para rendir atención a las comunidades de todo el mundo, que acuden a sus colecciones y es posible hacerlo de forma virtual.

La noción de museo en la actualidad está en constante palpitación, jalonada por el interés de la incorporación de colecciones de todo tipo, y la participación activa de su entorno social que obliga a la creación de nuevas estrategias para la incorporación del público.

Son diversos los ejemplos de desarrollo de estrategias que expresan la actualidad y fundamentación museológica, y de ellos referimos casos destacados y recientes generados en las latitudes latinoamericanas.

Mientras los museos latinoamericanos avanzan, con profesionales que se hacen eco y aportan elementos clave para ese avance, sin embargo, la museística venezolana, que por su actual funcionamiento y líneas de acción estrictamente gubernamentales a las que se haya sometida, evidencia no encontrarse en sintonía con los avances de sus países aledaños, y tampoco con las tendencias o procesos museísticos realmente avanzados en sus funciones y alcances propios.

Según Fernando Almarza,

Es imposible analizar la situación museística venezolana actual desde los elementos museológicos, pues lo que la define es una acción que responde más a líneas impregnadas por la política e ideología gubernamental que por los lineamientos y alcances de la museología contemporánea mundial. (Almarza, 2008)

Bajo esta observación todo indica que el panorama museístico de Venezuela representa grandes retrocesos y no se encuentra al margen de la nueva museología. En los últimos treinta años si cabe aclarar que los museos nacionales tuvieron calidad y proyección nacional e internacional, aunque no significaron el mayor avance en todas sus dimensiones. Contaban con unas importantes disposiciones presupuestarias y personalidades jurídicas que trajo como resultado actividades expositivas de artistas venezolanos y extranjeros y acumulación de colecciones permanentes u otros bienes.

Desde aproximadamente el año 2000 el gobierno de Venezuela eliminó todo vestigio de autonomía de gestión a los museos, agrupando a muchos bajo los “Museos Nacionales”. Esto implicó, que cualquier acción desarrollada por estos museos, deba estar sometida a las directrices que determina un Concejo Superior del Ministerio de la Cultura o la Fundación de Museos Nacionales. A ello se suma el agravante de que los funcionarios que definen tales líneas no son siempre lo más versados en los asuntos museológicos o culturales y en sus correspondencias multidimensionales y multidisciplinares que tales nociones llevan en la contemporaneidad.

El resultado es que los criterios de acción museológica venezolana actual no responden a desarrollos museológicos avanzados, sino a los discursos provenientes de una caduca mentalidad. Se evidencia en: una inexistente proyección museística actualizada, una asistencia del público cada vez menor ( cuando a nivel mundial y en Latinoamérica la asistencia al público se incrementa), una idea pobre de lo que es “cultura”, ligándose y confundiéndose con lo “popular”, el desinterés por el estado del análisis del arte, de la estética, de la educación y estimulación del conocimiento implícito y explicito, estimulador y realimentador, y en fin toda la acción museológica que se desarrolla hoy se encuentra tergiversada.

Las actividades desarrolladas aunque menores y no muy significativas, constituye talleres de creatividad, de dibujo y pintura, manualidades etc., que son apenas una mínima parte de lo que se puede desarrollar en la museística, para la estimulación del sentido estético y creador.

Otro de los problemas vinculados es que muchos de los directores de estos museos no poseen las aptitudes para tal desempeño ya sea porque no han sido formados en la materia u otra causa. Ello no indica que no existan aquellos quienes sobresalen por su capacidad académica y labor, pero cuyas intenciones no pueden darse del todo puesto que las decisiones finales las toma el gobierno.

A pesar de este panorama conflictivo y dañino, el país cuenta con gran material y patrimonio cultural, que se presta para importantes valores de utilidad, habilidad, destreza y estética apreciables. Persiste la muestra de estos “tesoros” coleccionados ricos en información, interpretación, que debe ser utilizada para compartir y transmitir.

 

 

Mucho de la dinámica museística venezolana actual continúa presentando unos contenidos expositivos complejos, que dificultan y confunden al espectador de las obras de arte. No desarrolla estrategias de estímulo para la responsable y abierta participación del público desde sus diversos niveles de acervo e interés ante las artes y las ciencias. Deja de estimular necesarias acciones bidireccionales y estimulantes de co-interpretación de valores y sensibilidades educativas, morales y éticas, estéticas, históricas, naturales y lingüísticas. A cambio, sólo se manifiesta una retahíla de términos que, con su impulso netamente populista, que repite hasta el cansancio unas frases altisonantes.

Todo lo mencionado según la visión de Fernando Almarza se concentra en:

Es que la museística venezolana, muy a nuestro sincero pesar, ha devenido cada vez más en terreno estéril para cualquier propuesta de avanzada y real utilidad y evolución socializante de alta calidad y actualidad. Y son pocos los profesionales museólogos venezolanos realmente sensibilizados y con el valor necesario para desarrollar adelantadas iniciativas en este sentido. Y son demasiadas las veces en las que cierta museología venezolana “outsider” sólo se limita a pensar sobre sí misma, en un círculo vicioso. Todo lo anterior conforma un lamentable retroceso de los museos venezolanos, a diferencia de los museos iberoamericanos. (Almarza, 2008)

A pesar de esta triste afirmación comenzamos a esbozar algunos intentos para colocar a la par la museística venezolana con el resto del mundo. Entre los proyectos expositivos previstos para 2008 por la Fundación de Museos Nacionales, se contempla de nuevo que estos operarán “bajo los cuatro Ejes temáticos (Patrimonio, memoria e identidades; Espacio y territorio; Derechos humanos y construcción de ciudadanía y sociedad, arte y cultura). Es posible identificar otros aspectos que signan esas programación: exposiciones más largas (algunas están planeadas para lapsos de un año y la mayoría por períodos de 5 meses), las piezas forman parte de la colección, las muestras tienen un enfoque educativo y comunitario, y buena parte de las exposiciones trascienden lo exclusivamente artístico. [Tomado de una nota de prensa de la Agencia Bolivariana de Noticias].

En cambio, en Europa la nueva museografía está más extendida. Esto responde y a su vez es consecuencia de una línea de investigación que ha generado abundante información sobre la gestión de museos y otros temas relacionados. Francia es un caso especial por su gran tradición museística. Gran bretaña por su lado, ha publicado desde inicios de la década de los 90 estudios completos que, gracias a editoriales con sede en Barcelona, han sido traducidos al castellano, pudiendo aplicarse estos conocimientos a Iberoamérica. España también cuenta con numerosos aportes en materia de libros. En Estados Unidos, los grandes museos como el Metropolitan y el de Arte Moderno, ambos en Nueva York, son ejemplos de rentabilidad económica, éxito del número de visitas y alta calidad en la mayoría de sus exposiciones.

En estos países se han desarrollado desfiles de modas dentro de las instalaciones de los museos de manera que el colectivo se vaya familiarizando con el entorno y lo que este ofrece; se hacen visitas guiadas con el objeto de informar; se reparten folletos informativos que contienen síntesis como resultado de las investigaciones desarrolladas dentro de la institución; las obras están catalogadas debidamente y ofrecen una pequeña descripción acerca de la obra de manera que el espectador pueda comprender y tenga una información básica del estilo y/o artista; visitas especiales para los niños y ancianos; incorporación a las experiencias estéticas de personas con discapacidades motrices y mentales; adecuación de lugares de descanso y esparcimiento; correcta curaduría de las instalaciones, profesional restaurador, se le hace publicidad a la institución y en algunas ciudades se convierte en un hito cultural y turístico.

Venezuela en cambio, cuenta con escaso apoyo para la investigación, una investigación que es fundamental en el ámbito, no posee rentabilidad económica dado que es poco lo que pagaría un visitante al entrar además que por lo general en nuestro país estas instituciones son gratuitas, y menos aún tiene éxito en las visitas. Las visitas guiadas no son eficaces dado que no la realizan siempre personal calificado, la información que reparten es carente de juicio o muy compleja en su entender, no existe mayor publicidad en los museos y rara vez existe alguno en el país que conforme una atracción turística.

 

 

De igual manera Latinoamérica se está aventurando a la creación e implantación de nuevas estrategias que integren de una manera provechosa a la comunidad y lo ha logrado, testimonio de ello es el incremento poblacional de los visitantes. En resumen las políticas emprendidas en el mundo entero con respecto a los museos se deben a la visión de futuro por parte de quienes los dirigen que sólo con acciones simples y novedosas han logrado hacer del museo un espacio de conocimiento integral. Son muchas las cuestiones a considerar antes de emprender una acción, pero una vez reflexionadas estas acciones tomando como ejemplos las mencionadas anteriormente, no requieren de mayor esfuerzo monetario radica más que todo en trabajar con ética profesional.

Lo anterior dicho corresponde a las problemáticas que se desenvuelven en la institución, pero no se ha mencionado la posible extensión de este museo dentro del ámbito de las redes de información y comunicación, es decir Internet. Hoy están en boga las diferentes técnicas utilizadas para la difusión del patrimonio cultural, centrado fundamentalmente en los museos y en el diseño de sus páginas Web, gracias a las tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Los websites de los museos en Venezuela presentan dos opciones: o no existen o en muchos casos no presentan el enlace adecuado, ni tienen el diseño óptimo o no incorporan los nuevos lenguajes gráficos como la realidad virtual o hipermedia.

Con la aparición de las TIC se ha puesto de manifiesto el nuevo concepto de cultura digital y cultura virtual. Se propiciaron nuevos programas para la conservación y difusión del patrimonio cultural. Así, en Europa se impulsó el proyecto HEREIN (www.european-heritage.net/sdx/herein/index.xsp#), que es una red de información europea sobre políticas de patrimonio cultural, con el objetivo de establecer un servicio de información en Internet dirigido a autoridades públicas, profesionales, investigadores y formadores relacionados con el patrimonio cultural. Ejemplo de este tipo de iniciativas, es el programa PATRIMONIO.ES (www.patrimonio.red.es) de digitalización del patrimonio cultural español, con el fin de facilitar el acceso al mismo, conservándolo y preservándolo, así como su utilización como herramienta didáctica y de investigación. Pero dicho patrimonio digitalizado no sólo es la transformación de objetos en formatos digitales utilizando escáneres, cámaras fotográficas digitales, infografías o técnicas de reproducción 3D, sino lo que es más importante, el asociar a esos formatos digitales la información del objeto original y servicios añadidos.

 

 

En Venezuela es necesario actualizar los vínculos de las páginas de todos los museos de este tipo, diseñando el website si no lo estuviera, pues no estar en la red significa prácticamente no existir. En las revisiones hechas en las páginas de (www.museosdevenezuela.org), la mayoría carece de información pues los museos se exponen como folletos electrónicos, meramente informativos, careciendo de la información que pudiera complementar la visita presencial. Existe en muchos casos ausencia de infografías (animaciones por ordenador) y de archivos multimedia (video y audio). No hay grandes bases de datos en línea, que posean gran calidad de información e imágenes de calidad de los registros.

A modo de conclusión, la comparación realizada de los museos de Venezuela en relación a los museos de Europa y Latinoamérica, indicó grandes desventajas con respecto al marco institucional mundial. Es necesario hacer hincapié en las problemáticas existentes en este país para así visualizar posibles soluciones, de igual manera seguir el ejemplo de los demás países que se han sumado a la nueva museología como manera de aproximarnos a las mejoras de esta situación. A pesar de ello Venezuela si bien no cuenta con gran apoyo económico, tiene un patrimonio cultural de gran importancia que requiere de un mejor resguarde. Las novedades mencionadas en materia de museos no requieren de mayor inversión de dinero sino de imaginación. Hay considerables abismos en los museos de Venezuela con respecto a los del mundo pero una buena gestión lograría sacarlos a la luz.

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Referencias Consultadas

1.- Almarza, F. (2008). Los museos iberoamericanos avanzan, los museos venezolanos retroceden. Analítica. Parte I y II [Artículo Web] Disponible en: www.analitica.com/va/arte/oya/3076657.asp - 42k - [Consultado el día: 25 de Octubre del 2008.]

2.- De carli, G y Tsagaraky, C. ( 2003). Los museos latinoamericanos e Internet: La experiencia de la Red -Ilam. [Edición Electrónica] Instituto Latinoamericano de Museos. Costa Rica. Disponible en: http://www.ilam.org/ILAMDOC/ILAM_pub/Edit2_Museos_Internet.pdf [Consultado el día 24 de Octubre del 2008).

3.- Rojas, J. (2006). Patrimonio cultural y tecnologías de la información: propuestas de mejora para los museos de ciencia y tecnología y centros interactivos de Venezuela. [Documento PDF en Línea] Disponible en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0378-18442006000900009&script=sci_ [Consultado el día 25 de Octubre del 2008]

4.- http://www.ilam.org/

5.- http://vereda.saber.ula.ve/museos/

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